En el Bhagavad Gita, karma significa acción — y su enseñanza central no es que evites actuar, sino que actúes sin quedar atado a los frutos de la acción. En 2.47 Krishna le dice a Arjuna que tiene derecho a su obra pero nunca a sus resultados. Esto es karma-yoga: cumplir tu deber (svadharma) plena y hábilmente mientras sueltas el apego a la recompensa. El punto de Krishna es que la acción es inevitable — incluso no hacer nada es una elección con consecuencias — así que el camino a la libertad no es renunciar a la acción sino al anhelo que te ata a ella. Cuando la obra se ofrece sin aferrarse al resultado, deja de generar el enredo kármico; el mismo acto, hecho con apego, ata, y hecho en entrega, libera.